El juez ordena prisión preventiva y tres meses para investigación; se indaga posible tortura durante la detención
Un juez de control vinculó a proceso a Jorge Armando N y a siete policías municipales por el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, tras una audiencia de 18 horas realizada el jueves 27 de noviembre de 2025. El juez Luis Fernando Díaz Parra determinó prisión preventiva oficiosa para los ocho imputados y fijó tres meses para la investigación complementaria.
Homicidio calificado por omisión
Durante la audiencia, la Fiscalía expuso que los siete policías quienes fungían como escoltas del alcalde incurrieron en homicidio calificado en comisión por omisión, debido a que no reforzaron la seguridad del edil pese a las amenazas previas de las que tenían conocimiento. En el caso de Jorge Armando N, la autoridad lo señaló como coautor intelectual, sustentado en mensajes presuntamente usados para coordinar acciones relacionadas con el ataque.
Los escoltas fueron trasladados al Centro de Alta Seguridad de Charo, mientras que Jorge Armando N fue enviado al penal del Altiplano.

Alegatos de la defensa y denuncias de tortura
La defensa presentó 25 nuevos datos de prueba, incluida la declaración de Jorge Armando N, quien aseguró que su detención no ocurrió como lo reportó la Fiscalía. Señaló que fue privado de la libertad por hombres encapuchados cuando se dirigía a un partido de fútbol de su hijo y que posteriormente fue amenazado y golpeado dentro de la Fiscalía para obligarlo a grabar audios.
Ante estos señalamientos, el juez ordenó abrir una investigación por posibles actos de tortura, aunque desestimó la solicitud de considerar ilegal la detención debido a falta de pruebas.
Testimonios de escoltas y peritajes
La defensa de los policías presentó testimonios, entre ellos el de Monserrat N, escolta herida durante el ataque, quien afirmó que el propio alcalde pedía a sus custodios mantener distancia para poder convivir con la población.
Un perito en balística declaró que en el homicidio se utilizaron dos armas distintas, una para atacar al alcalde y otra contra el presunto agresor. Aunque la Fiscalía intentó descartar este testimonio, el juez decidió incorporarlo, aunque sin valor determinante por el momento.

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