Para Donald Trump, el conflicto que comenzó el 28 de febrero ya es historia. El presidente estadounidense declaró que la guerra contra Irán llegó a su fin, aunque del otro lado del mundo, en Teherán, todavía no hay confirmación oficial de que se haya firmado algo.
El mandatario republicano se mostró optimista respecto al rumbo de las negociaciones con la República Islámica, pero los medios estatales iraníes mantienen una postura más cautelosa: hasta el momento, aseguran, no existe un pacto definitivo.
El anuncio llegó durante un evento virtual en el que Trump brindaba su respaldo a un candidato republicano a la gubernatura de Georgia. Ahí, lanzó el mensaje de que un acuerdo entre ambas naciones está prácticamente a la vuelta de la esquina, y describió las conversaciones en curso como un proceso que avanza por buen camino.
La noticia también se difundió a través de redes sociales, donde se compartió un mensaje que señala lo siguiente: “President Trump has declared an official end to the war with Iran, announcing that a peace agreement will soon be signed in Europe. The breakthrough follows direct negotiations between Trump and the leaders of Qatar, the UAE, and Saudi Arabia. Notably, Israeli…”
Una orden que llegó horas antes
Lo que pocas horas antes parecía una escalada terminó convirtiéndose en una tregua. Trump había advertido que bombardearía “con gran dureza” a Irán, pero ese mismo jueves por la noche dio marcha atrás y canceló la ofensiva que tenía programada, argumentando que las pláticas de paz habían avanzado lo suficiente como para justificar ese cambio de rumbo.
En su red Truth Social, el presidente lo explicó con sus propias palabras: “Dado que las conversaciones con la República Islámica de Irán han sido elevadas al más alto nivel del liderazgo iraní y han recibido su aprobación, yo, como presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán para esta noche”.
Según Trump, no se trata solo de un gesto unilateral. De acuerdo con su versión, los puntos centrales del acuerdo ya cuentan con el visto bueno, tanto en lo general como en los detalles, de un grupo amplio de países involucrados en la región: Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania y Egipto.
Eso no significa, sin embargo, que todo esté resuelto. El propio Trump aclaró que el bloqueo naval seguirá en pie hasta que el acuerdo quede formalizado por escrito, y que tanto la fecha como el lugar donde se llevaría a cabo la firma se darán a conocer más adelante.

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