>
Home / Guanajuato / Momias de Guanajuato podrían desaparecer, advierte INAH

Momias de Guanajuato podrían desaparecer, advierte INAH

Durante una conferencia de prensa por los 55 años del Centro de INAH Guanajuato, expertos del INAH presentaron hallazgos que les llevó cuatro años investigar en 117 cuerpos momificados.

En este evento que se llevó a cabo en el Museo Regional de Guanajuato, en la Alhóndiga de Granaditas, los especialistas advirtieron que las famosas momias de Guanajuato podrían desaparecer advirtieron que la

Fue en el evento que se celebró en la Alhóndiga de Granaditas donde los expertos advirtieron que la atracción turística de la Momias de Guanajuato podría desaparecer. Se trata de los antropólogos físicos Carmen Lerma Gómez, Israel Lara Barajas y Julieta Cabriada Martínez, quienes concluyeron que los cuerpos corren peligro y podrían dejar de existir en un futuro cercano.

Los daños

Expertos explicaron que uno de los riesgos que corren las momias de Guanajuato son el deterioro acumulado que presentan, lo que amenaza su permanencia y orilla a repensar su manejo. Indicaron que los cuerpos ya cuentan con daños propios de su antigüedad, pero también las han dañado la manipulación, traslados, intervenciones museográficas y condiciones de exhibición que se les ha dado por decenas de años.

Algunos daños que presentan son presentan desprendimientos de piel, pérdidas dentales, erosiones por fricción, manchas, traumatismos y patologías.

Cómo preservarlas

El Instituto Nacional de Antropología e Historia indicaron que se deben actualizar los protocolos de conservación preventiva o en todo caso algunas de las momias podrían perderse en los siguientes años. Al igual, recalcaron que el trato a las momias debe cambiar en las instituciones, museos y autoridades, pues se les reduce solamente a un atractivo turístico.

Por estos motivos especialistas del INAH pidieron a las autoridades promover declaratorias para reforzar la protección de las momias de Guanajuato, medidas para su puesta en valor, no trasladarlas fuera de su recinto, así como renovar la museografía para incluir datos científicos actuales, dejando a un lado los apodos.