Familiares de intoxicados en fiesta de 15 años exigen justicia
San Juana González, de 36 años de edad, es una de las personas que perdiera la vida al intoxicarse en una fiesta de 15 años ocurrida el pasado sábado, la cual se llevó a cabo en un salón de fiestas de la comunidad de Puerto de Valle, perteneciente al municipio de Salamanca.
San Juana era madre soltera y se dedicaba al comercio de venta de comida.
Ella fue una de las invitadas a esta fiesta, ya que era amiga de la quinceañera; sin embargo, no imaginó lo que pasaría con las botellas de tequila que se ofrecieron en esta celebración.
Francisca, familiar de San Juana:
“Todo fue de una bebida adulterada. Lo único que nosotros pedimos como familia es que se lleve hasta las últimas consecuencias, que den con las personas que vendieron eso, no con los que la compraron”.
Fue el domingo por la mañana que asistentes a esta fiesta, y que consumieron el tequila que se estaba ofreciendo, sintieron algo anormal como dolor de cabeza intenso, vómito, mareo y algún grado de ceguera.
Francisca, familiar de San Juana:
“Esa es nuestra impotencia, coraje, que salió un momento de diversión y se desató esta desgracia, pues no se vale”.
De acuerdo con autoridades de salud y de la Fiscalía, hay cuatro personas fallecidas, entre ellas también está Juan Cárdenas, papá de la festejada. Informaron que hay 36 personas más que fueron hospitalizadas; de estas, permanecen siete recibiendo atención y su estado de salud aún es reservado.
Juan, Familiar de uno de los hospitalizados:
“Los síntomas empezaron desde el domingo. Como todo el mundo sabe, pensamos que era la típica cruda normal de estar por ahí tirados, pero ya no fue lo mismo el lunes y ahorita que ya está internado, se ingresó con sentido y ahorita lo tienen con sonda, y eso… estamos esperando que nos den información”.
Por su parte, autoridades ministeriales dieron a conocer que hay una investigación en curso para poder determinar la procedencia de estas botellas de tequila, presuntamente adulteradas, ya que familiares de las víctimas nos han platicado que las botellas eran de una marca conocida que se había conseguido y comprado en el municipio de León, Guanajuato.

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