Aunque la resolución aprobada con 215 votos a favor aún debe superar el Senado y, en caso de llegar al escritorio presidencial, Trump puede vetarla.
El pleno de la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó de manera inusual el miércoles al aprobar un texto que exige la retirada de las fuerzas militares del conflicto con Irán. Esto representa un golpe político para Donald Trump, quien envió a su ejército al enfrentamiento el pasado 28 de febrero.
La votación cerró con 215-208 a favor de la resolución, en esta participación cuatro legisladores republicanos fueron contra su partido y se alinearon con los demócratas. Los disidentes fueron Brian Fitzpatrick, de Pensilvania; Thomas Massie, de Kentucky; Tom Barrett, de Michigan, y Warren Davidson, de Ohio.
El texto aprobado es directo en su mandato: “El Congreso ordena al presidente retirar las fuerzas armadas de Estados Unidos de las hostilidades contra la República Islámica de Irán.”
Los legisladores demócratas, integrantes de la comisión de Asuntos Exteriores, celebraron esto como “un mensaje firme e inequívoco dirigido a Donald Trump por parte de los estadunidenses”, agregando que “ha llegado el momento de poner fin a esta guerra ilegal y profundamente impopular.”
Sin embargo, para que pueda ser real, debe ser aprobada también por el Senado y posteriormente ser firmada por el propio Trump, quien casi con certeza ejercería su derecho al veto.
Si se supera ese veto se tendría que convocar a una nueva ronda de votaciones en ambas cámaras, donde se requeriría una mayoría de dos tercios, algo prácticamente inalcanzable con la conformación legislativa.
El voto de los republicanos sucede en medio de un clima de malestar dentro del partido ante la aprobación de un fondo de 1,800 millones de dólares destinado a personas cercanas al presidente, quienes fueron investigadas durante la administración de Joe Biden.
Legalmente, la resolución se sustenta en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, una norma que obliga al Ejecutivo a obtener autorización del Congreso cuando se quiera llevar a cabo operaciones militares prolongadas.
Los impulsores de la medida argumentan que Trump lanzó la ofensiva contra Irán sin tener respaldo legislativo, mientras que la Casa Blanca sostiene que el mandatario actuó en desde sus atribuciones como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

>




