La Semarnat inaugura la temporada en los santuarios de hibernación, donde la monarca arriba tras un viaje de miles de kilómetros desde Canadá.
En medio del silencio del bosque, el aleteo se vuelve protagonista. Miles de mariposas monarca comienzan a poblar los gigantescos oyameles del Santuario Sierra Chincua, en Angangueo, Michoacán, uno de los puntos clave dentro de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) abrió oficialmente los santuarios para recibir a los visitantes y dar inicio a la temporada de hibernación de esta especie emblemática.
Alicia Bárcena, titular de la Semarnat, destacó la importancia de proteger tanto los bosques como las plantas de asclepia o algodoncillo fundamentales para la sobrevivencia de la especie.
“La monarca viene a hibernar aquí. Viaja desde Canadá, atraviesa Estados Unidos y llega a estos puntos de Michoacán y del Estado de México buscando dónde hibernar y reproducirse. Por eso debemos proteger no solo los bosques, también las asclepias, que son su fuente de alimento”, afirmó la funcionaria.
La llegada anual de esta mariposa es considerada una de las migraciones más impresionantes del mundo, y su presencia vuelve a teñir los bosques mexicanos de tonos naranjas, marcando el inicio de una de las temporadas más esperadas en la región.

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