Una inundación repentina, provocada por fuertes lluvias, afectó distintas zonas del Gran Cañón, en Arizona, dejando importantes daños y obligando a evacuar a decenas de visitantes.
El Servicio de Parques Nacionales informó que al menos 62 personas fueron evacuadas de Phantom Ranch y de sectores del sendero North Kaibab.
La fuerza de la corriente provocó daños considerables en la zona y destruyó numerosos puentes peatonales, además de arrastrar grandes cantidades de escombros.
Parte de estos materiales fueron desplazados hacia el río Colorado, complicando las labores de atención y evaluación de los daños.
Las autoridades también reportaron que algunas personas permanecían desaparecidas o sin localizar, por lo que se mantuvieron los operativos de búsqueda.
Equipos de emergencia continuaron trabajando para localizar a posibles afectados y garantizar la evacuación de quienes permanecían en las zonas de riesgo.
Ante las condiciones adversas, Phantom Ranch, Bright Angel Campground y el sendero North Kaibab fueron cerrados hasta nuevo aviso.
El cierre busca evitar que visitantes ingresen a sectores donde todavía existe peligro por corrientes repentinas y desprendimientos.
El desbordamiento también ocasionó daños en infraestructura esencial del parque, afectando servicios necesarios para quienes se encontraban en el área.
Entre las afectaciones se encuentra el suministro de agua, lo que incrementó las dificultades para mantener las operaciones habituales.
Las autoridades mantienen vigilancia constante debido a la posibilidad de que se presenten nuevas tormentas e inundaciones repentinas.
Mientras continúan las labores de evaluación, búsqueda y limpieza, las autoridades pidieron extremar precauciones y respetar las restricciones establecidas.







