Especialistas alertan sobre efectos metabólicos y enfermedades crónicas desde edades tempranas
Guanajuato enfrenta cifras preocupantes de sobrepeso y obesidad entre niñas, niños y adolescentes, una situación que ya está detonando un incremento en enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, hígado graso y padecimientos cardiovasculares.
Así lo advirtió Rebeca Monroy, nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, doctora en Ciencias Médicas y fundadora del Observatorio Universitario de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guanajuato (OUSANEG).
De acuerdo con la especialista, el 35.2% de los niños y el 38% de los adolescentes en el estado presentan sobrepeso u obesidad. Aunque existen esfuerzos institucionales para revertir la tendencia, explicó que los cambios son lentos y pueden tardar décadas en reflejarse.
Monroy señaló que México registra, según la OCDE, una de las tasas más altas de mortalidad infantil entre países desarrollados, principalmente relacionada con padecimientos prevenibles.
La nutrióloga también advirtió que la introducción temprana de refrescos y alimentos ultraprocesados —ricos en aditivos, colorantes como Rojo 40 y tartrazina, y compuestos asociados al cáncer— está afectando de forma directa la salud metabólica desde la infancia.
Además, destacó que frutas y verduras siguen fuera del alcance de muchas familias debido a su costo, mientras que los productos ultraprocesados, más baratos y altamente publicitados, continúan siendo los más consumidos.
Finalmente, explicó que cuando un integrante de la familia desarrolla diabetes u otra enfermedad prevenible, los hogares destinan hasta 30% menos de su ingreso a una alimentación saludable, lo que profundiza el problema.

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