La reducción de costos y tiempos de producción afecta el trabajo visual en México; especialistas advierten que la calidad puede quedar relegada frente a la rapidez.
La cinefotografía mexicana enfrenta nuevos retos ante el crecimiento de las producciones en formato vertical, la reducción de presupuestos y el menor tiempo destinado a preparar y rodar los proyectos.
Alfredo Altamirano, copresidente de la Asociación Mexicana de Cinefotografía (AMC), señaló que estos factores están afectando una especialidad que ha colocado a México entre los países con mayor reconocimiento internacional en esta área.
Menos tiempo para construir la imagen
De acuerdo con Altamirano, la reducción de costos ha provocado que algunas producciones acorten considerablemente sus periodos de rodaje.
Explicó que mientras anteriormente una película podía filmarse durante alrededor de ocho semanas, actualmente existen proyectos que se realizan en tres o cuatro semanas.
Esta situación también modifica el trabajo de los cinefotógrafos, quienes son responsables de construir el aspecto visual de una producción y contribuir a la atmósfera de cada escena.
El especialista consideró que en algunas series verticales el papel del cinefotógrafo se reduce considerablemente debido a la rapidez con la que se realizan los proyectos.
A esto se suma la contratación de personal con menor experiencia, una práctica que, de acuerdo con Altamirano, puede repercutir en el resultado final y en la cultura visual de las producciones.
La inteligencia artificial, otro desafío
Altamirano reconoció que la inteligencia artificial también representa un reto para la industria, aunque consideró que actualmente no es el principal problema.
Planteó que estas herramientas pueden utilizarse como apoyo para la creación audiovisual, pero insistió en la necesidad de hacerlo con criterios éticos.
“Tenemos que trabajar con organismos, en conjunto, para que estas cosas no pasen”, señaló al referirse a los cambios que atraviesa la industria.
México busca preservar su tradición
Las declaraciones se dieron durante la Semana AMC, realizada en los Estudios Churubusco, donde especialistas y profesionales participan en charlas relacionadas con la cinefotografía.
El encuentro también busca acercar al público a una especialidad que, según Altamirano, todavía suele confundirse con el trabajo de cámara.
La AMC cuenta con más de 100 integrantes, entre ellos los cinefotógrafos Emmanuel Lubezki, Guillermo Navarro y Rodrigo Prieto.
Altamirano destacó que México mantiene una tradición importante en esta área y consideró necesario cuidar la calidad visual de las producciones mientras la industria se adapta a las nuevas formas de producir y consumir contenido.
La discusión, ahora, no se limita al avance tecnológico: también alcanza las condiciones en las que se realizan las producciones y el espacio que queda para la planeación y el trabajo especializado detrás de cada imagen.







