La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma constitucional que busca impedir que personas con doble nacionalidad puedan competir por la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta establece que quienes aspiren a ocupar alguno de estos cargos deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro como candidatos. Con esta medida, se plantea establecer como requisito que los aspirantes acrediten que cuentan únicamente con la nacionalidad mexicana al momento de buscar una candidatura.
El proyecto también contempla restricciones durante el ejercicio del cargo, ya que las personas que lleguen a ocupar alguno de estos puestos no podrían adquirir otra nacionalidad mientras permanezcan en funciones. Además, se plantea que tampoco puedan utilizar documentos de identidad o pasaportes extranjeros durante el desempeño de sus responsabilidades.
Sheinbaum explicó que la iniciativa tiene como objetivo garantizar que el interés de quienes gobiernan esté centrado exclusivamente en México. De acuerdo con la propuesta, estas medidas buscan evitar posibles injerencias de otros países y establecer mayores condiciones de certeza respecto a la lealtad de quienes ocupen los principales cargos de gobierno.
La iniciativa plantea modificar disposiciones de los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, con cambios relacionados con los requisitos para quienes aspiren a determinados cargos de elección y de gobierno. El proyecto también contempla modificaciones a la Ley de Nacionalidad para establecer las disposiciones relacionadas con este planteamiento.
Con la reforma, la presidenta busca establecer nuevas condiciones para quienes pretendan competir por la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El planteamiento se centra en que quienes ejerzan estas responsabilidades mantengan como único vínculo nacional reconocido el correspondiente a México.
La iniciativa será turnada al Congreso de la Unión para su análisis, donde los legisladores deberán revisar su contenido y determinar el procedimiento que seguirá dentro del proceso legislativo. Posteriormente, el proyecto podría ser llevado a discusión conforme a los tiempos y mecanismos establecidos por el Congreso.
La propuesta abre así un nuevo debate sobre los requisitos de nacionalidad para quienes buscan ocupar cargos de gobierno en México. Mientras continúa su proceso legislativo, el contenido de la iniciativa deberá ser analizado por el Congreso de la Unión antes de determinar si las modificaciones planteadas avanzan y, en su caso, son aprobadas.







