El mercado de transferencias en el fútbol europeo entra en su etapa decisiva y el Arsenal de Inglaterra tiene en la mira al delantero argentino Julián Álvarez. A solo una semana de que concluya el periodo de fichajes, la directiva del conjunto londinense se encuentra atenta a cualquier señal favorable emitida por el entorno del jugador o por el Atlético de Madrid para concretar una oferta formal.
El interés del equipo dirigido por Mikel Arteta no es reciente. Las negociaciones previas han sido encabezadas por Andrea Berta, actual director deportivo del Arsenal, quien ocupó esa misma función en el Atlético de Madrid hasta 2025 y fue el responsable de cerrar el traspaso del atacante proveniente del Manchester City en 2024.
Cabe recordar que la escuadra británica busca incorporar un perfil ofensivo de peso internacional para encarar los compromisos de la Premier League y las competiciones europeas. Para hacer frente a esta operación, la entidad inglesa estaría dispuesta a superar la cifra récord de 105 millones de libras que desembolsó en 2023 por el mediocampista Declan Rice.
Por su parte, la directiva del Atlético de Madrid mantiene una posición firme de mantener en sus filas al futbolista de 26 años. No obstante, trascendió que la institución colchonera solo accedería a evaluar propuestas que superen los 150 millones de euros.
Aunque diversas fuentes en España señalan que el deseo del atacante es incorporarse al FC Barcelona, la directiva madrileña ha descartado categóricamente transferir al jugador a un rival directo dentro del campeonato local, situación que coloca al Arsenal como la alternativa con mayor viabilidad financiera fuera del balompié español.
La incertidumbre sobre el futuro del delantero generó reacciones en la afición durante el más reciente encuentro del Atlético de Madrid ante el Villarreal, que concluyó con un empate 2-2. Durante el desarrollo del partido, Álvarez recibió abucheos por parte de un sector de la grada.
Al finalizar el compromiso, la plantilla completa del equipo acudió a saludar a la afición, a excepción del atacante argentino, quien se dirigió directamente a la zona de vestuarios. Respecto a este hecho, el director técnico Diego Simeone aclaró en rueda de prensa posterior que la decisión de retirar al jugador de la cancha fue una medida preventiva tomada por la directiva del club y no una iniciativa personal del futbolista.
Las próximas jornadas resultarán determinantes para definir si el jugador continúa en el fútbol español o si se concreta su regreso a la Premier League.







