El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó este miércoles 19 de agosto de 2026 estado de emergencia económica, social y ecológica en el país, esto como resultado de los daños por el sismo de magnitud 7.4 que golpeó la zona centro-occidental de la nación el pasado 10 de agosto y que hasta la ahora ha cobrado la vida de al menos 314 personas.
Con un decreto oficial, el mandatario estableció la emergencia económica en 15 departamentos del territorio colombiano, con vigencia de un mes; el objetivo es “conjurar la crisis y evitar la extensión de los efectos del desastre”.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, el saldo de la tragedia es de 314 personas fallecidas en 15 departamentos y 471 municipios del país. En estas zonas se tiene la cifra de 262,154 personas damnificadas, mientras que otras 4,437 resultaron heridas y 262 más continúan reportadas como desaparecidas.
Los daños materiales también resultan ser graves, pues se registran 30,664 viviendas completamente destruidas, 136,946 con daños parciales, 302 edificios colapsados y 5,809 inmuebles con afectaciones estructurales.
Estados de emergencia como mecanismo legal para agilizar la reconstrucción
La declaratoria de emergencia económica funciona como una herramienta legal que permite canalizar recursos, tanto nacionales como internacionales, para impulsar la reconstrucción del país tras este sismo, considerado el más grave que ha enfrentado Colombia en lo que va del presente siglo.
Mientras se mantenga este estado declarado, el Poder Ejecutivo tendrá la facultad de emitir decretos para implementar las medidas que considere necesarias “para conjurar la crisis e impedir la extensión de sus efectos”, así como para realizar operaciones presupuestales y de crédito público necesarias para su ejecución.
Cabe recordar que la semana pasada, el presidente había anunciado inicialmente la declaratoria de emergencia económica, pero posteriormente decidió postergarla, señalando que su gobierno se encontraba trabajando en la redacción del decreto para publicarlo esta semana, tal como finalmente ocurrió.
Medidas de apoyo para la población afectada
De la Espriella había adelantado previamente la creación de un “fondo milagro”, cuyo propósito es canalizar recursos “para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos” que resultaron dañados por el terremoto.
El mandatario detalló que su gobierno, en conjunto con el equipo económico, se encuentra diseñando distintas medidas de alivio temporal dirigidas a las familias afectadas. Entre estas se contemplan el pago de servicios públicos, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron su vivienda, alivios de carácter tributario y financiero, así como apoyos económicos destinados a las familias en mayor vulnerabilidad. También se tienen previstos mecanismos para respaldar a comerciantes y pequeños empresarios que resultaron afectados por el sismo.
El epicentro del terremoto se ubicó el pasado 10 de agosto en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y es catalogado como una de las mayores tragedias naturales registradas en el país durante las últimas décadas.






