El presidente ucraniano Volodímir Zelensky defendió el ataque con drones que su ejército lanzó contra la capital rusa, calificándolo de una respuesta legítima ante las acciones militares de Rusia en territorio ucraniano.
El miércoles 18 de junio cuando Zelensky, desde Bruselas, justificó el bombardeo a la refinería moscovita como un acto “absolutamente justo”, en respuesta al ataque ruso que recibió el lunes contra una de las catedrales históricas de Kiev.
“Por supuesto que no queremos que arda Ucrania a causa del enemigo, pero si arde Ucrania, va a arder su Moscú“, expresó el mandatario en un mensaje de voz enviado al grupo de WhatsApp de periodistas que cubren el conflicto. En ese mismo mensaje, volvió a extender la mano a Vladímir Putin para acordar un alto el fuego inmediato y abrir negociaciones que pongan fin a la guerra.
El presidente de Ucrania enfatizó en señalar que la ciudadanía rusa debe experimentar las consecuencias del conflicto que su gobierno sostiene contra Ucrania, y llamó tanto a Europa como a Estados Unidos a intensificar la presión sobre el Kremlin. También hizo un llamado a los propios rusos, a quienes pocas veces se había dirigido de manera directa desde el inicio del conflicto.
En la madrugada de ese mismo día, decenas de drones ucranianos alcanzaron la región de Moscú por segunda vez en la misma semana. El objetivo principal fue la refinería de la capital, donde se registraron al menos cinco incendios simultáneos. Las imágenes de las instalaciones en llamas se difundieron rápidamente en redes sociales entre usuarios rusos, ucranianos e internacionales.
Según el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, más de 190 drones que se dirigian a la capital fueron interceptados durante la noche. Restos de uno de ellos cayeron sobre un centro comercial ubicado junto al polígono industrial donde se sitúan las refinerías de Kapotnia. Entre los heridos se encuentran dos menores de 3 y 10 años, según confirmó Andréi Voroviov, el gobernador de la región, a través de sus redes sociales. La agencia TASS describió este ataque como el mayor contra Moscú y sus alrededores en los dos años que lleva el conflicto.
En la región de Briansk y Rostov fueron abatidos 60 drones, una persona murió y dos resultaron heridas en la ciudad de Gúkovo, además de una víctima mortal se registró en Bélgorod, región limítrofe con Ucrania.
Todos los aeropuertos de la región de Moscú cerraron sus operaciones. Solo en el aeropuerto de Sheremétievo se cancelaron 30 vuelos.
Zelensky manifestó su esperanza de obtener nuevas aportaciones económicas de sus aliados al programa PURL, el cual adquiere armamento en Estados Unidos. Zelensky espera que representantes de la industria militar alemana inicien conversaciones con especialistas ucranianos sobre los primeros pasos hacia la creación de un sistema antibalístico de fabricación europea, además busca miembros para la dhesión de Ucrania a la Unión Europea.

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